CONSEJOS PARA EL OPOSITOR


 

UNA IMPORTANTE DECISIÓN

Todo el que quiere ingresar en la Administración Pública pretende "mejorar su calidad de vida". No busca solamente un empleo y un sueldo fijo, sino que también quiere tener un poco más de tiempo libre gracias a la jornada continua y, sobre todo, no tener que aguantar las presiones que se producen en la empresa privada. La Función Pública actual es muy atractiva por el horario de la jornada laboral continua y por los derechos sociales y asistenciales.

La decisión de convertirse en opositor para llegar a ser funcionario marcará toda una etapa de tu vida profesional y personal. En la consecución del éxito final intervendrán muchos factores, pero sobre todo va a depender de ti como factor principal y también de los medios materiales de que dispongas. Necesitarás tener un buen nivel de autoestima, mucho entusiasmo y sobre todo constancia y paciencia para no cejar en el empeño que te llevó a plantearte este objetivo. Te ofrecemos a continuación unas técnicas muy básicas que debes tener en cuenta para que tu trabajo sea mucho más rentable y los resultados lleguen más rápidamente.

 

CARACTERÍSTICAS QUE DEBE REUNIR EL AMBIENTE DE ESTUDIO

Lo primero, ha de ser habitualmente el mismo lugar, y ofrecer además, una serie de condiciones óptimas que faciliten una mejor concentración y potencien la creación del hábito de estudio. Entre las condiciones óptimas que se deben tener en cuenta están las siguientes:

  • Tranquilo.
    Que no sea un lugar de paso, ni de reunión. Mejor que cada estudiante tenga su propio lugar, en la medida de lo posible, y si no hay más remedio que compartir la habitación, organizarse de tal manera que se tengan horarios complementarios.
  • Bien iluminado.
    Normalmente la luz deberá provenir de la izquierda o derecha, según seamos diestros o zurdos, respectivamente. Evitar que el foco de luz (lámpara o ventana) venga del techo o por detrás, ya que producirán muchas sombras que provocan fatiga ocular rápidamente. Tampoco conviene trabajar con el sol dándonos directamente desde la ventana, o con una lámpara o luz desnuda, pues exceso de luz también es molesto. Siempre que se pueda, trabajar con luz natural, que provoca menos fatiga ocular. En su defecto utilizar lámparas de color azul, especiales para leer, conocidas en la tienda como de luz blanca o de día que son las que más se parecen a la luz natural. Las bombillas normales transparentes son de luz amarilla, provocan muchos reflejos y, por tanto, cansancio ocular prematuro. Igualmente, los tubos fluorescentes o similares producen continuos destellos que a corta distancia pueden resultar molestos.
  • Ventilado.
    Un ambiente oxigenado favorece el trabajo intelectual. En invierno, aprovecha los descansos o cambios de actividad para abrir, aunque sea brevemente, la ventana.
  • Temperatura adecuada.
    Se considera que la habitación donde se estudia debe oscilar entre los 16 grados y los 22, siendo 18 grados la temperatura óptima. No es conveniente estudiar con frío, ni favorece el estudio un exceso de calor.
  • Funcional.
    Que la habitación sea un lugar de estudio. Evitar cosas que distraigan y hagan vagar la mente o inciten al estudiante a estar levantándose y sentándose continuamente. La mesa frente a la ventana puede implicar un riesgo grande de distracciones.
  • Mobiliario adecuado.
    La mesa debe ser segura, plana y amplia, que permita tener encima varias cosas a la vez para no necesitar levantarse continuamente. Debe estar adaptada al desarrollo fisiológico del estudiante. Se considera que es adecuada cuando estando sentados, queda a la altura del estómago o del codo. Conviene que el tablero sea mate, ya que en caso contrario la luz reflejada puede producir un cansancio innecesario o llegar incluso a molestar. La silla, siempre con respaldo, debe ser apropiada, es decir, permitir que los pies lleguen al suelo, sin que se levanten las rodillas, e impedir que los pies queden colgando. Esta claro, por tanto, que aparte de que no suelen estar en los lugares más adecuados, tampoco son fisiológicamente válidas las mesas de cocina o de salón, hechas para comer.
  • Accesorios recomendables.
    Conviene que haya un armario o estantería, para uso exclusivo del alumno, donde tenga archivado y ordenado su propio material, que permita una rápida localización y utilización del mismo. En sitio fácilmente accesible, conviene tener un tablón donde colocar los horarios de clase, las programaciones, avisos de cosas importantes a recordar, etc...

 

CONSEJOS PARA ESTUDIAR MEJOR.

  • Si estás cansado, primero debes descansar y relajarte, y luego estudiar.
  • No adoptes malas posturas al estudiar sin ganas, pueden perjudicar tu columna vertebral.
  • Controla que la distancia desde los ojos hasta el libro al estudiar sea de unos 25 cms (poco más de un palmo) para no cansar la vista.
  • Procura encontrarte "a gusto". Rendirás mucho más.

 

ALGUNAS REFLEXIONES.

En el campo de los hábitos y técnicas de estudio nos movemos en torno a materias con criterios relativos y no necesariamente absolutos. Con eso creemos que ya se ha señalado bastantes. Si no lo enfocamos así, puede suceder que llevando las cosas a su extremo lo mejor se convierta en enemigo de lo bueno. Todo lo que planteamos en éste como en otros campos, son objetivos, a los que hay que atender; situaciones ideales, por tanto, a las que intentaremos acercarnos gradualmente y en la medida de lo posible, pero siendo realistas.

 

¿Es imprescindible que cada estudiante tenga su propio lugar de estudio?

Actualmente, en el tipo medio de viviendas, no es fácil conseguir que cada uno tenga su propio y exclusivo lugar de estudio. Con frecuencia ya es bastante con tener un único lugar habitual que posea unas mínimas condiciones que faciliten la tarea del estudio. En el caso, por ejemplo, de que haya que compartir la habitación con otro hermano hay que adaptarse a la situación real. Salvo casos excepcionales, lo normal será que cada uno esté trabajando en la habitación cuando el otro no esté en ella; en caso contrario se pueden distraer mutuamente, por lo que deberán complementarse los horarios. Si no hay más remedio que hacerlos coincidir, habrá que organizarse de manera que uno trabaje en la habitación y otro en diferente lugar de la casa que también permita un cierto aislamiento. Sea esto así o no, lo que debe conseguirse es que el alumno tenga un lugar habitual de estudio, con unas condiciones mínimas que posibiliten y favorezcan el trabajo personal, y que exista en la casa un armario o estantería donde puedan guardar y localizar sus cosas rápidamente.



¿Es necesario estar en absoluto silencio para estudiar?

Es un axioma ampliamente aceptado que los ruidos no son positivos para el estudio. Pero a pesar de ello, no debemos caer en el riesgo de mantener que es imposible concentrarse con el ruido. Precisamente en el polo opuesto, hay personas que se distraen con el silencio, y necesitan algún ruido o señal para no sentir que están en el vacío. El peligro, como tantas veces, está en exagerar las cosas. Cualquier ruido como fondo, si no es muy intenso, puede llegar a formar parte del estudio sin que llegue a distraer. Si los ruidos son fuertes y tienen significado, suelen distraer más que ruidos uniformes. De todas maneras, el trabajo intelectual exigirá un exceso de energía para contrarrestar cualquier tipo de ruido, y el cansancio llegará antes. También hay que señalar que su idoneidad o no puede estar en función del tipo de trabajo intelectual a realizar. Un trabajo mecánico, dibujo o copia por ejemplo, puede admitir sierto nivel de ruido sin problemas, mientras que sería más discutible si se tratara de una actividad que exigiera alto grado de concentración. En el caso de la música, cobra especial importancia el tipo de música de que se trate. Aunque hay alumnos que afirman poder estudiar con fondo de rock, esto es difícil de admitir, lo mismo que cualquier tipo de música rítmica con intervención de voz humana. Algunos autores afirman que una música sinfónica suave no tiene por qué tener efectos negativos sobre el estudio, y señalan que la única música que ha probado ser eficaz y contribuir a multiplicar los resultados en determinadas técnicas de memorización ha sido la clásica-barroca, comprendida entre los 40 y 60 tiempos musicales. Ejemplo de este tipo de músicas son los "Largos" de Haendel o de Vivaldi, por citar algunos. A pesar de todo, parece que no hay nada definitivamente claro sobre la estimulación de la música, así que lo que procede es experimentar cómo le va a cada uno, ser serios, y obrar con consecuencia.

 

¿Tiene importancia el ambiente de estudio?

Comenzamos diferenciando lo que es el lugar de trabajo o sitio de estudio, y el ambiente del mismo, ya que si se posee un lugar de trabajo pero no existe ambiente, de poco nos servirá para la eficacia en el estudio. Y si el lugar está dotado de todos los medios materiales, pero no sirve de "refugio personal" para el estudio, estableciendo una relación entre el lugar y el esfuerzo, no podemos afirmar que se ha conseguido el ambiente de estudio y, por tanto, estaremos perdiendo una de las ayudas y condiciones más valiosas. Solo cuando resulte agradable y cómodo el lugar de estudio podremos afirmar que tenemos "ambiente".

 

¿Conviene que la silla sea dura o blanda?

Mejor dura, y en todo caso no excesivamente blanda, ya que una comodidad excesiva puede adormecer el espíritu. Deber ser rígida de manera que posibilite que, sentado en la parte anterior, permita conservar recta la columna con el cuerpo levemente inclinado hacia delante y sin bajar la cabeza, de manera que no se obstaculice la respiración. La silla no debe estar muy metida bajo la mesa para que no obligue a recostarse sobre ella, ni tampoco demasiado retirada que fuerce una inclinación excesiva del cuerpo hacia delante.